En los últimos años hemos visto como surgen diversos productos de higiene, ahora la disyuntiva es cuál elegir.

QUÉ SON LOS JABONES

Un jabón es una sal de ácidos grasos que resulta de la reacción de un lípido con un álcali. A este proceso se le llama saponificación.

Tipos de jabones

De esta evolución surge el detergente, que mayormente trabaja como solubilizador del sebo y la suciedad ambiental, de modo que su disolución permite que sea arrastrado por el agua. El frotar la piel con la mano, o una manopla de baño, mejora el arrastre físico de las escamas cutáneas.

IMPORTANCIA DEL JABÓN

Es imprescindible para limpiar la piel, retirar células muertas y bacterias, además que contribuye a disminuir las enfermedades infecciosas. Sin embargo, la doctora nos explica que su uso excesivo o inadecuado puede ser perjudicial, y puede llegar a generar dermatitis, sequedad, alergias, picazón e infecciones por hongos.

TIPOS DE LIMPIADORES

Los detergentes cutáneos pueden dividirse en tres tipos básicos: jabones, Bars y synthetic detergent, el cual se denomina syndets.

Tipos de jabones

“El jabón clásico está compuesto de sales de un álcali con ácido graso de cadena larga. Tiene un Ph alcalino, entre 9 y 10”, explica la doctora Benedetto. Esta característica hace que la piel eleve su Ph luego de la limpieza.

Al aumentar este elemento, se altera la barrera del estrato córneo, dando una sensación de tirantez tras el baño. Además, asegura que el manto ácido natural de la piel se ve alterado. A veces, esta reacción es favorable si hablamos de una piel seborreica, pero en caso de piel sensible, esto puede provocar dermatitis, entre otras afecciones.

Respecto a los syndets, nos comenta que “contienen menos de 10% de jabón, y tienen un Ph entre 5.5 y 7, lo cual minimiza la alcalinización cutánea”, es decir protege la piel de la sequedad e irritaciones. Están especialmente indicados para pieles sensibles, con tendencia a dermatitis.

En relación al tercer tipo de detergente cutáneo, “el Combar es un limpiador más suave que el clásico, pero que consigue una limpieza más profunda que los syndets”. La característica de este producto es que mezcla la facultad de higiene del jabón y la versatilidad del syndet.

Asimismo, la especialista nos cuenta que con el fin de lograr limpieza y mantener la barrera cutánea, se han desarrollado los geles de limpieza, “que contienen detergentes tipo syndet, con lo que solubilizan la suciedad liposoluble en agua”. Éstos contienen sustancias hidratantes oclusivas, tales como vaselina o emolientes y aceite de semillas de soja, que retrasan la perdida transepidémica de agua y mejoran la tersura de la piel.

RECOMENDACIONES PARA CADA TIPO DE PIEL

Para las personas de piel seca sensible o con dermatitis, se les aconseja que utilicen cremas hidratantes y limpiadores libres de lípidos. Estos últimos, son soluciones sin jabón que se aplican en la piel, ya sea en seco o humedecida, donde hacen una mínima espuma, para continuar con su aclare o enjuague. Mayormente, eliminan cosméticos o pequeñas cantidades de suciedad ambiental por arrastre mecánico.

Respecto a los astringentes o tonificantes, la doctora Benedetto asegura que contribuyen a eliminar los residuos grasos que quedan tras la limpieza facial con lavadores sin lípidos o con cremas limpiadoras.

Como bien sabemos, los jabones pueden formularse con sustancias adicionales a aquellas que se usan para eliminar el sebo y la suciedad ambiental. Pueden tener elementos antibacterianos como el triclosan, compuestos para el acné, fragancias, vitaminas, aceites vegetales. Asimismo, existen jabones artesanales con diversas propiedades.

Es importante preguntar al dermatólogo el jabón más adecuado para el tipo de piel, y más aún si el método de limpieza está produciendo irritación, enrojecimiento, prurito o sensación de tirantez.

JABONES ARTESANALES

Este nuevo tipo de limpiadores son elaborados con grasa animal, vegetal o con barras de glicerina dependiendo del gusto de cada uno. Se jactan de no utilizar elementos químicos en su producción, rescatando la naturalidad de la limpieza.

Dentro de sus beneficios, destaca la capacidad para mantener los aceites naturales de la piel, otorgando elasticidad y suavidad. Hidratan y poseen un efecto tónico antioxidante. Se cree que a diferencia de los jabones industriales, éstos no secan la piel y mantienen el Ph.

La diversidad de estas elaboraciones varían en color, aroma, presentación e incluso algunos los utilizan como terapia y para decorar cada rincón del baño. En la actualidad ya hay pequeñas empresas que trabajan con jabones artesanales neutros, con un Ph similar al de la piel, minimizando el riesgo de sobreexposición de la piel a los agentes invasivos o alérgicos.