La medicina homeopática fue descubierta por un médico alemán llamado Samuel Hahnemann. Descubrió que la corteza de quinina, una medicina convencional contra la malaria, puede causar síntomas idénticos a los de la malaria cuando es absorbida por el cuerpo de una persona sana.

Mientras continuaba su investigación, determinó que algunas plantas que podían causar ciertos síntomas a una persona sana podían curar a una persona enferma. Esto llevó al Doctor Hahnemann a crear tratamientos basados en el principio de que la enfermedad se produce cuando existe un desequilibrio, que es ahora el principal principio de la homeopatía.

Una alternativa para el cuidado de la piel: la homeopatía

La homeopatia puede ser usada para tratar cualquier condición física y mental, la cual, por supuesto, incluye desequilibrios que se presentan como problemas en la piel. El cuidado de la piel sin productos químicos es una interesante alternativa, pero nunca debemos saltarnos la consulta con un cualificado dermatólogo o médico de familia, quien debe estar al corriente de qué productos estamos aplicando en nuestra piel y determine si es compatible con otros tratamientos activos en tu historia clínica.

Los medicamentos homeopáticos para el cuidado de la piel se elaboran utilizando porcentajes minúsculos de una planta natural o de un mineral, al igual que otros medicamentos utilizados en homeopatia. Al hacerlo, se crea un remedio efectivo y suave para tratar y equilibrar las afecciones de la piel, en lugar de utilizar productos químicos y toxinas agresivas sólo para bloquear los síntomas de un problema subyacente.

Los productos que contienen extractos de plantas y minerales elegidos por sus cualidades, pueden ser beneficiosos para todo tipo de pieles.

No son agresivos con la piel

Estos medicamentos son suaves para la piel (la homeopatía defiende que los ingredientes sintéticos no son moléculas comparables a las células de la piel humana y, como resultado, ofrecen poco o ningún beneficio real). Por otro lado, los productos hechos con ingredientes naturales benefician a la textura natural de tu piel, lo que los hace ideales para su regeneración, al mismo tiempo que, al ser tan suaves, son seguros para usar en la piel más delicada.

Una alternativa para el cuidado de la piel: la homeopatía

Ayudan en la renovación de la piel

Los extractos de plantas y minerales pueden estimular la producción de células. Esto evitará el envejecimiento prematuro y ayudará a prevenir la formación de líneas de expresión y arrugas.

Independientemente de tu tipo de piel, ésta será capaz de retener la humedad y esto también ayuda en la prevención de las líneas de expresión, entre otros beneficios “anti-edad”.

Tonificar y reafirmar

Tu piel se verá más firme y tendrá capacidades de autocuración que han sido enmascaradas por todos los productos químicos y toxinas que se usan a menudo en el maquillaje y en los productos para el cuidado de la piel convencionales.

Además, tendrás un cutis saludable, pues el uso de productos para el cuidado de la piel sin productos químicos y que contienen antioxidantes, ayudan a dar a tu piel un tono uniforme y un brillo natural y saludable.

Si tienes una piel problemática: seca, grasa, sensible o con imperfecciones, entonces el uso de productos homeopáticos para el cuidado de la piel es la forma menos agresiva de cuidar tu condición cutánea.