Algunos consejos y/o tips para poder mantener las galletas almacenadas por un largo tiempo sin que pierdan su crunch. Para guardarlas, lo primero, es esperar que las galletas estén totalmente frías y luego sí, colocar dentro de algún recipiente hermético, preferentemente si es metálico. También puedes colocar dentro del recipiente un pedazo de pan, ya que éste absorberá la humedad y dejará crujientes y con su sabor original las galletitas.

¿Cómo sé que la masa de las galletas ya está lista?

Simple, cuando deja de pegarse a los dedos, o de los lados del bol.

Consejos para preparar y almacenar galletas
La mejor forma de estirar la masa:

La mejor forma es sobre una mesa limpia y seca. También se puede espolvorear un poco de harina, o colocar la masa entre dos láminas de plástico o papel parafinado.

Otros consejos:

Si la masa está demasiado caliente costará más estirarla, es recomendable guardarla durante media hora en la nevera antes de hacerlo.

Para que la forma sea perfecta meta los cortadores en harina antes de cortar la masa.

En el momento de meter las galletas en el horno, la bandeja de hornear debe estar a temperatura ambiente y el horno precalentado según indique la receta.

Debemos dejar el espacio suficiente entre galleta y galleta en el momento de meterlas en el horno, porque se expanden un poco.

Las galletas pueden conservarse un par de meses, aunque su sabor y textura cambian a partir de la segunda semana.

También se pueden congelar las galletas ya horneadas dentro de un recipiente hermético. Para descongelar se dejan a temperatura ambiente, o se poner en el horno durante 10 minutos a 160º C.

Con estos breves consejos podrás conservar tus galletas durante más tiempo y consumirlas cuando lo necesites.