Utilizar sal gruesa (o grande) para cocinar es la peor decisión que podemos hacer si queremos bajar los niveles de sal y cuidar nuestra salud y tensión arterial.

El motivo no es que la sal gorda sea peor, de hecho tiene la misma composición que la “normal”, lo que pasa es que al ser los grandes “grandes”, el sabor salado que nos da es muy inferior a la cantidad ingerida. En la boca sólo se disuelve una parte, que es la que notamos como salada pero luego en el estómago se disuelve el resto y estamos ingiriendo mucha más sal de la que hemos notado en el gusto. Es una bomba de sal para el cuerpo.

La sal gruesa es la peor para la salud

Lo mismo ocurre con las escamas de sal, y la sal Maldon, etc.

Si desea controlar el nivel de sal en la comida lo primero que necesita hacer es eliminarla por completo y nunca usar estos tipos de sal