La felicidad diaria pude residir en los detalles más sencillos. Disfrutar diariamente de las cosas más sencillas es uno de los placeres que brinda mayor plenitud. Pero vivimos en un mundo acelerado, pendiente de varios dispositivos electrónicos o sencillamente dejamos viajar nuestra mente haciendo planes para el futuro. A veces perdemos la vida fácilmente pensando que seremos felices en el futuro proyectando que nuestra felicidad depende de un suceso que se supone está por venir. Seré feliz cuando tenga hijos, seré feliz cuando me mude, seré feliz cuando me divorcie, etc. Y
mientras nos pasamos la vida anhelando ese momAprende A Ser Feliz Hoyento nos perdemos el presente.

 

La felicidad y plenitud de la vida se puede encontrar en todo lo que hacemos desde lo más cotidiano y simple hasta lo más extraordinario. El problema surge cuando condicionamos nuestra felicidad a estatus o situaciones que creemos que nos la pueden proporcionar. Nos pasamos la vida buscando la felicidad fuera de nosotros vinculándola a unas circunstancias o situaciones futuras o al que dirán, pero cuando se consigue aquello que tanto anhelabas te das cuenta de que aún no eres feliz.

Sentirse bien  y ser feliz depende solo de ti y de nadie más.

Un amanecer, una buena compañía, un rayo de sol, una hermosa flor ofrecen la oportunidad de sentir la grandeza
de la vida, a veces solo la vemos como cosas que ocurren y no le damos el valor que se merecen y nuestra mente solo anda haciendo planes para el futuro. Debemos disfrutar cada instante de la vida y vivirlo de manera especial como lo hacen los niños cuando están haciendo algo centran toda su atención en ese momento y su capacidad de gozo y entrega es total, sin preocupaciones sin pensar que pasara después simplemente viven. Uno de los grandes obstáculos del mundo actual que nos aleja de la felicidad es cimentar la vida en el “tener” en el lugar del “ser”.

Creemos necesitar mucho más de lo que realmente necesitamos. Nuestra sociedad asocia el éxito a un estatus o a unos logros materiales y a un reconocimiento que lleva a la comparación y al sufrimiento. La felicidad se logra cuando se vive plenamente el momento presente aceptando y disfrutando la vida tal y como viene. Por mucho que tengas o acumules no serás más feliz.

Vivir en un pasado que ya no existe o en un futuro que solo se da en nuestra mente no nos garantiza una vida feliz. Solo el momento presente, lo que uno es, dar afecto a los que nos rodean, puede abrir las puertas de la felicidad y la capacidad de disfrutar de lo cotidiano y de lo sencillo. Mantén una actitud positiva y activa, de entrega hacia la vida y hacia quienes nos rodean y vivir cada situación de la vida con la misma entrega y energía.

Y recuerda siempre las barreras y las etiquetas solo las pone tu mente.