La interacción entre el cuerpo y la mente tienen una poderosa influencia sobre nuestra vida, salud, y enfermedad. Nuestras actitudes, creencias y estados de animo afectan nuestro interior optimizando o debilitando nuestra salud. Las emociones positivas construyen salud y ayudan a reparar los desequilibrios de las emociones negativas.

Nuestros pensamientos y sentimiento van entretejiendo nuestra salud actual y la del futuro. Nosotros mismos podemos crear nuestra salud, los mejores estados para reformar el sistema inmunitario son la paz, la alegría y la tranquilidad. Pero nosotros nos empeñamos en destruir poco a poco nuestra salud empezando con la baja calidad de nuestro estilo de vida que solo nos lleva a enfermedades severas y es ahí ante la crisis que aprendemos a ver con claridad el valor de nuestras vidas.

No sabemos gozar de las maravillas que nos rodean, de lo que cada día la vida nos regala porque a cada minuto nuestra mente es asaltada con dudas o preocupaciones.  El miedo, la angustia, la rabia y todas esas malas emociones fabrican su propia bioquímica toxicas para el sistema inmunitario.

 

Cómo ser más positiva y conseguir una mejor salud
No son los hechos los que provocan enfermedades en ti sino las reacciones y emociones que eso hechos desatan en ti. Lo que te enferma no es lo que te pasa sino como lo vives. Cuando el estrés en tu vida es algo sostenido y constante debes prestarle atención porque esto repercute de manera negativa en el sistema inmunitario.

El estrés emocional de larga duración hace que continuamente fluyan hormonas de adrenalina y cortisol al torrente sanguíneo. Los niveles elevados de adrenalina pueden producir aumento del ritmo cardíaco y de la presión sanguínea. Y los niveles altos de cortisol influyen en los niveles de azúcar, trigliceridos y en la perdida de la densidad osea. El continuo bombardeo de las moléculas del estrés pueden lesionar nuestro órganos y tejidos.

Hay que aprender que una enfermedad si lo decidimos puede enriquecer nuestras vidas. Aprender a ver las dificultades como grandes maestras. A mayor dificultad mayor reto para aprender y cambiar nuestras vidas. Hay casos de pacientes donde los pronósticos de una enfermedad le hacen mas daño que la enfermedad en si. Ya que condenan al paciente  y este entra en un estado de depresión y de emociones negativas.

La persona que padece una enfermedad debe aprender primero aceptar el diagnostico pero no el pronostico. Debe aprender a vivir y a cambiar el rumbo de los acontecimientos y aprender que todos vamos a morir y que puede que la actitud que tome frente a la enfermedad que padece lo puede sanar y lo puede salvar.