Domingo por la mañana. Día soleado. Varias personas ocupan el carril bici en ambas direcciones y otras más corren o caminan a paso ligero marcando un buen ritmo. Desde hace un tiempo, cada vez es más habitual ver a gente haciendo ejercicio en diversos lugares abiertos de nuestras ciudades. Esta es, al menos, una percepción que yo tengo, y aunque puede que sea cierta, parece que no es suficiente para acabar con la tasa de sedentarismo de los españoles. Los datos hablan por si mismos.

En España, el 42% de los mayores de 18 años no realiza ningún tipo de actividad física durante la semana, según una encuesta de la European Heart Network, que nos sitúa en el top de los países europeos con más sedentarismo, muy lejos de otros como Suecia, con una tasa del 6% o  Finlandia, con el 7%. Estas cifras son parte del estudio que está realizando la European Heart Network como parte de un proyecto (EuroHeart II: Dieta, Actividad Física y Prevención de la Enfermedad Cardiovascular en Europa), en el que también colabora la Fundación Española del Corazón (FEC). Dicha iniciativa, que finaliza en febrero de 2014, tiene como objetivo fundamental la lucha contra las enfermedades vasculares en las que ejerce una gran influencia el sendentarismo. Inculcar la práctica regular de ejercicio físico, acompañado de una dieta equilibrada (como la mediterránea), es un fin que va parejo al objetivo del proyecto.

Cómo combatir el sedentarismo practicando alguna actividad física sencilla

Pequeños grandes sedentarios

Desde la Fundación Española del Corazón hacen un llamamiento especial sobre la situación de obesidad en la población infantil española (el 24% de los niños de entre cinco y seis años sufre sobrepeso, frente al 15% de la media europea), un porcentaje que no deja de crecer en los últimos años. ¿Qué está pasando?, ¿qué hábitos estamos incorporando a nuestro estilo de vida y al de nuestros hijos?

Iniciativas públicas para fomentar el ejercicio físico

No es una cuestión baladí ni es una pregunta planteada en términos alarmistas, lo cierto es que los actuales niveles de sedentarismo en nuestro país se han convertido en un problema de salud. De hecho, algunas administraciones públicas ya trabajan para tratar de paliar sus consecuencias con programas que fomenten el ejercicio físico y los hábitos de una dieta sana. Un ejemplo de ello es la iniciativa de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía y la Unión de Consumidores de esa región, que conjuntamente han elaborado la “Guía práctica para combatir el sedentarismo. Vida activa”. Con ella se busca concienciar a la población de los riesgos para la salud que implica no realizar ejercicio físico de una forma habitual, y da varias pautas para incluir la movilidad en el día a día, recordando actividades tan cotidianas como realizar tareas domésticas, caminar, subir y bajar escaleras o montar en bicicleta.

Otro ejemplo que pone de manifiesto esta preocupación de algunos organismos públicos por el sedentarismo de los habitantes de sus ciudades, lo constituye la iniciativa del Ayuntamiento de Benidorm. Recientemente, ha inaugurado una escuela municipal de Salud y Deporte para acercar a los niños de la localidad los beneficios de la preparación física e inculcarles hábitos higiénicos, posturales, de ejercicio y de salud. La iniciativa se imparte en los seis colegios públicos de Benidorm, de 18:00  a 20:00 horas y está destinada a  menores de entre 6 y 12 años.

Cómo combatir el sedentarismo practicando alguna actividad física sencilla

Ponerse en forma es fácil, si uno quiere… 

Pero al margen de este tipo de iniciativas, todos tenemos en nuestras manos la posibilidad de mejorar nuestro estado físico siguiendo pautas sencillas. Estos son solo algunos ejemplos:

  • Procurar no utilizar siempre el ascensor. Tal vez subir hasta el piso 10 todos los días por las escaleras no es un ejercicio apto para todo el mundo que viva “a esa altura”, pero si es recomendable tratar de hacerlo dos o tres veces a la semana, sobre todo si no se llevan bolsas de la compra ni objetos de peso. Subir y bajar escaleras es un ejercicio excelence para favorecer la circulación sanguínea.
  • No usar el coche cuando las distancias a recorrer son cortas. Aunque es una práctica habitual entre muchos, sería bueno que se olvidaran de ir en coche los domingos a comprar el pan o los churros para desayunar, por ejemplo…
  • Cuando se utilice el transporte público, optar por bajarse una o dos paradas antes del punto de destino, sobre todo si el día es soleado e invita a caminar.
  • No permanecer mucho tiempo sentado delante del ordenador, conviene levantarse a estirar las piernas de vez en cuando y a la hora de volver a tomar asieno, procurar mantener la espalda recta.

Es evidente que el ejercicio más fácil de realizar para todos y que no requiere de gimnasios ni depender de otras personas para realizarlo, es caminar. En principio, algo que todos aprendemos en nuestra más tierna infancia. Sin embargo, andar correctamente sintiendo que ello ejerce un gran beneficio en nuestra salud, requiere de algunos consejos. Por eso, desde la Fundación Española del Corazón han incluido en su web un vídeo con los consejos de un entrenador físico,  Que sea él pues, quien en este vídeo muestre la manera correcta de caminar, utilizando siempre el calzado adecuado y la ropa más adecuada. Pero lo mejor es ver y escuchar al especialista. ¡Buen entrenamiento a todos los que os animéis!