Año tras año, el Botox se clasifica como el tratamiento cosmético mínimamente invasivo número uno, gracias a la gran demanda que tiene desde hace años en todo el mundo. La aplicación del bótox o toxina butolínica se sitúa en primer lugar con más de 185.000 intervenciones sólo en España,  por delante de los rellenos dérmicos con ácido hialurónico. El Botox también superó a los procedimientos no quirúrgicos a nivel mundial en los resultados de la encuesta publicada en agosto por la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética.

¿Qué es el Botox?

En realidad el Botox es un veneno, una proteína purificada llamada “toxina botulínica tipo A” derivada de las bacterias. Esta toxina relaja temporalmente las zonas musculares bloqueando los impulsos nerviosos que desencadenan las contracciones, suavizando las arrugas y modificando la expresión. En el tratamiento terapéutico se utiliza para la parálisis cerebral y afecciones como la sudoración excesiva.

Consideraciones antes de someterte a un tratamiento con Botox

Recientes estudios hallaron que el Botox también puede mejorar el estado de ánimo de una persona. ¿Cómo es posible? Cuanto menos frunzas el ceño (una expresión facial que no es fácil de hacer con una frente suavizada), más optimista te sentirás.

Falsas creencias

Existe el mito de que si dejas de usar Botox, tu cara se verá arrugada y tus rasgos se convertirán en un estado degenerativo peor que el que lucias antes de la aplicación de Botox. Nada más lejos de la realidad, si decides dejar de usar Botox, tu cara regresará a su forma normal, y los músculos faciales recobran su fuerza normal. Por supuesto, si has usado el Botox durante 5 años, habrás envejecido ligeramente desde que empezaste el tratamiento, lo cual es de pura lógica.

Otro temor de los pacientes poco informados es que su rostro perderá su expresión. Los pacientes dicen que no quieren que parezca que han abusado del Botox (Como Nicole Kidman en su día ;). Ante esto los especialistas de Botox Málaga nos cuentan que no se trata de eliminar cada expresión facial, sino que se trata de modificar temporalmente algunas expresiones para que no parezcas enojado, triste o cansado, y a su vez evites marcar las lineas de expresión u arrugas.

Consideraciones antes de someterte a un tratamiento con Botox

Riesgos a tener en cuenta

Los efectos secundarios comunes son moratones e hinchazón en la zona del tratamiento. En raras ocasiones, se produce lo que se conoce como “enfermedad del suero“, que se manifiesta como síntomas similares a los de la gripe que desaparecen en unas pocas horas. Otra complicación temida es que el Botox viaje a través de los tejidos grasos a los músculos que no tenía la intención de bloquear. Esto le sucede a menos del 1% de los pacientes y desaparece en dos semanas.

Si está interesada, habla con tu médico para obtener una derivación. (Si yo fuera a hacerlo, también haría mi propia investigación, tal vez preguntándole a una amiga que ha tenido una experiencia positiva – y cuyos resultados podría ver – el nombre de su médico. Luego, es recomendable que consultes con el colegio de médicos de tu zona sobre asuntos disciplinarios (para evitar malas praxis).

En cualquier caso, el profesional seleccionado para la labor, debe dar respuestas claras y tener una reputación intachable, hoy en día más fácil de averiguar gracias a Internet.