En nuestro cuerpo existen multitud de músculos y tejidos de los que apenas somos conscientes, como es el caso del suelo pélvico y los músculos del perineo. Esta es una parte muy desconocida para las mujeres, a excepción de las embarazadas o que ya han sido madres. El suelo pélvico es el conjunto de músculos y tejidos conjuntivos que recubre la parte inferior de la pelvis, entre el pubis y el coxis. Pero ¿cuáles son sus funciones y qué tiene que ver con el embarazo?

Aprende más sobre los músculos del perineo

El periné o perineo es una parte muy importante de nuestro cuerpo en muchos aspectos de nuestro día a día. El suelo pélvico interviene para controlar los esfínteres con el fin de asegurar una correcta micción y defecación. También se sabe que el perineo interviene en el embarazo para ayudar en el momento del parto. Y además, también es gracias al perineo que se sostienen la vejiga, el útero y el recto.

La importancia de reforzar los músculos del perineo en el embarazo

Riesgos para el perineo durante el embarazo

Si existe un momento en el que el perineo cobra especial importancia es en el embarazo. Es durante este período que el perineo se ve sometido a una gran presión debido al aumento de peso y a las hormonas que se segregan. Por este motivo, es frecuente que durante los últimos meses de gestación, las mujeres puedan sufrir de incontinencia urinaria al toser, estornudar, reír… Pero no te preocupes, más abajo hablamos de la prevención de estos síntomas.

Además, otros de los problemas relativo al suelo pélvico es la episiotomía. Según expertos de la OMS, esta intervención para expulsar al bebé no es necesaria a excepción del 20% de los casos. Aun así, en España se practica con mucha más frecuencia, por lo que es importante que tomemos conciencia de dónde está nuestro suelo pélvico y lo mantengamos tonificado y en buen estado.

La importancia de reforzar los músculos del perineo en el embarazo

Toma conciencia de tu periné y ejercítalo

Si te preocupa la salud de tu suelo pélvico, lo primero que deberías hacer es ser consciente de su localización y sentirlo. Para ello puede ayudarte imaginar que dentro de tu abdomen tienes un globo, cuya boquilla está mirando hacia tus pies y está situada justo en el perineo.

Cuando hayas localizado el periné, el siguiente paso es ejercitarlo. ¿Has oído hablar de los ejercicios de Kegel? Una vez aprendas a hacerlos correctamente, podrás practicarlos en cualquier momento del día y en cualquier situación.

Por último, además de los ejercicios de Kegel, también se puede ejercitar con globos especialmente diseñados para hincharse dentro, simulando la cabeza de un bebé y preparando la zona para un posible parto. ¡No dudes en ejercitar tu suelo pélvico desde ahora!