¿Cuánto sabemos de este mineral?

El calcio es un mineral necesario en la alimentación diaria para la prevención de enfermedades como la osteoporosis

El consumo de calcio es un tema de preocupación para las mujeres, pero, en realidad ¿sabemos cuán importante es para nuestra salud? Del total de nuestro cuerpo, un 99% del calcio se encuentra en nuestros huesos y dientes, manteniéndolos sanos y fuertes. El restante 1% está en tejidos y fluidos corporales que sirve para un buen metabolismo de las células, la contracción muscular y las transmisiones nerviosas. También es necesario para que la sangre coagule apropiadamente.

Y si bien es cierto que se tiene conciencia que la falta de calcio en la dieta diaria puede generar enfermedades como la osteoporosis, aún así, no se consume lo suficiente; lo que se ve agravado por el desconocimiento sobre cuáles son los alimentos que nos pueden aportar más de este mineral.

QUE CONSUMIR

Existen varios alimentos que son buena fuente de calcio, como por ejemplo los derivados lácteos, vegetales de hoja verde, frutos secos; almendras, semillas de sésamo y tofu. Además de los cereales y las galletas que están fortificadas con carbono de calcio; los pescados, mariscos; y legumbres. La espinaca, acelga, brócoli y huevos también contienen una gran cantidad del mineral.

Las mujeres y el calcio

Los especialistas aseguran que las mujeres entre 19 y 50 años deben ingerir una cantidad de 1.000 miligramos de calcio, en las adolescentes menores de 18 años se precisa el consumo de 1.300. Esta cantidad no varía en el período de gestación pero si en el de lactancia, ya que se necesitan 550 miligramos extra.

Cuando una mujer no consume suficiente calcio a través de su dieta diaria, el cuerpo lo adquiere de los huesos. Esto, con el tiempo, se trasforma en una pérdida que debilita la estructura ósea de la persona y da como resultado la osteoporosis, que implica una pérdida de este mineral en los huesos, esto hace que sean más propensos a roturas.

El riesgo de padecer osteoporosis puede incrementarse por la falta de ejercicio físico, estar bajo el peso recomendado y, en algunos casos, fumar y beber alcohol.

Hay que saber que en las mujeres, después de la menopausia, la pérdida ósea es todavía mayor, por la disminución de niveles de estrógeno.

EL EXCESO ESTÁ MAL

Es importante tener en cuenta que el exceso de calcio es dañino, porque puede causar náuseas, vómitos y aparición de residuos cálcicos en el corazón y en los riñones. Normalmente esto sucede por dosis excesivas de vitamina D.

DESINTOMETRÍA OSEA

Es una técnica diagnóstica que permite medir la densidad mineral del hueso, es decir, su contenido en calcio, por medio de los rayos X. Constituye la principal herramienta de calificación que es utilizada en la osteoporosis y de esta manera se puede determinar el riesgo de sufrir fracturas óseas. Esta prueba puede servir para valorar la salud ósea, para llevar el control de la pérdida ósea o la respuesta al tratamiento y para detectar la osteoporosis en su etapa más precoz e instaurar un tratamiento preventivo.

QUIENES SE DEBEN HACER ESTA PRUEBA

Mujeres:

  • Todas las mayores de 65 años.
  • Pre menopausicas con deficiencia estrogénica.
  • Con menopausia precoz.
  • Menopáusicas con algún factor de riesgo para osteoporosis.
  • Fumadoras

Enfermedades que provoquen osteoporosis secundaria:

  • Hiperparatiroidismo primario.
  • Hipertiroidismo.
  • Enfermedad inflamatoria crónica
  • Malabsorcion intestinal.
  • Inmovilización prologada

EL EXAMEN

Para valorar la densidad mineral actualmente se mide el contenido mineral óseo de la 2ª, 3ª y 4ª vértebras lumbares (L2, L3, L4) y el cuello del fémur. El paciente suele hechado boca arriba en la camilla y debe permanecer quieto, relajado y tranquilo durante toda la exploración, para que esta sea lo más útil y fiable posible. Para explorar la columna lumbar, el paciente tiene las piernas elevadas; para explorar el fémur el paciente se mantiene en decúbito supino.

Mientras el paciente está acostado, un escáner pasa sobre todo el cuerpo, y se utilizan dosis bajas de rayos-X (alrededor de una décima de la dosis de radiación utilizada en una radiografía de tórax). Generalmente, el aparato toma una radiografía de la parte baja de la espina dorsal y de la cadera. En la mayoría de los casos, el paciente no necesita quitarse la ropa