Dar a luz es una de las experiencias más naturales que puede vivir una mujer. Pero un parto natural suele percibirse como una experiencia arriesgada y dolorosa. Esto se debe simplemente a la falta de conocimiento sobre el parto normal.

¿Qué se entiende por parto natural?

El término «parto natural» suele utilizarse indistintamente con «parto vaginal». Ambos términos se refieren al proceso por el que la madre empuja al bebé fuera del canal de parto, sin el uso de intervenciones de ningún tipo. Evitando las cesareas, técnica a la que se recurre en cada vez más partos.

Un parto vaginal beneficia a la madre y al bebé de muchas maneras. Ayuda a la madre a curarse más rápidamente, mejorando la dinamica de la maternidad. Además, a medida que el bebé atraviesa el canal de parto, adquiere bacterias útiles que lo protegen de desarrollar enfermedades más adelante.

¿Cómo puedo aumentar mis posibilidades de tener un parto natural?

Puedes aumentar tus posibilidades de tener un parto normal manteniendo la actividad durante todo el embarazo y aumentando tu resistencia física para poder afrontar el parto con facilidad. Conociendo el proceso de parto y las señales para saber cuándo hay que ir al hospital.

Maternidad: Una etapa de preparación

Primera etapa

Es un paso crucial en la maternidad, durante la cual el cuello uterino (abertura del útero) se adelgaza y se abre. Es posible que notes una secreción rosada o teñida de sangre que se llama «tapón mucoso». Es la cubierta que suele mantener unido el cuello del útero. Es posible que sientas ligeras contracciones o molestias. Esto puede durar unos días, especialmente en las madres primerizas. Puede que un baño caliente o escuchar su música favorita te ayude a aliviar la tensión y el dolor.

El trabajo de parto activo se produce cuando el cuello uterino se dilata o se abre hasta 10 cm. En este momento, las contracciones serán frecuentes y más dolorosas. En este momento deberías ir al hospital. El parto puede durar entre cuatro y ocho horas. Durante esta fase, tu ginecólogo y su equipo te ayudarán a hacer ejercicios rebotando en la pelota de parto o balanceándote de un lado a otro para aliviar el dolor y hacer descender al bebé.

A medida que se acerque el parto, las últimas contracciones aumentarán de intensidad.

Segunda etapa

Sentirás la necesidad de empujar y acabarás dando a luz a tu bebé al cabo de unas horas. El cordón umbilical puede pinzarse entre uno y tres minutos después del nacimiento.

Tercera etapa

La placenta se extrae después del parto. Es posible que sigas sintiendo contracciones mientras el útero vuelve a su tamaño original.

¿Cómo se produce un parto normal?

En la mayoría de los hospitales y clínicas, las mujeres embarazadas dan a luz tumbadas sobre la espalda, con las caderas levantadas, las rodillas dobladas, los muslos separados y las piernas apoyadas.

Maternidad: Una etapa de preparación

Con el apoyo adecuado de tu ginecólogo y la preparación en el periodo prenatal, puedes esperar tener un parto normal sin problemas, siempre que no haya complicaciones médicas.

Vigila tu peso y haz ejercicio regularmente

Un consejo crucial para el parto normal es no ganar demasiado peso durante el embarazo, «comer por dos» es en realidad sólo un mito!

Las calorías extra que necesitas dependen de tu peso antes del embarazo y suelen ser del orden de 200-300 KCal al día.

No olvides hacer ejercicio cada día. Si has llevado un estilo de vida sedentario, empieza con un paseo de 10-15 minutos y ve aumentando gradualmente hasta llegar a los 40 minutos diarios. El ejercicio te ayuda a desarrollar la fuerza necesaria para atravesar el parto.

Confía en ti misma

El cuerpo de la mujer está diseñado para dar a luz. Confía en tus instintos para que te guíen durante el parto. Haz tus ejercicios de parto, practica la respiración profunda y céntrate en el bebé.

Durante generaciones, los partos han tenido lugar en los hogares con el apoyo de los miembros de la familia. La mayoría de las mujeres bien preparadas deberían esperar pasar por el parto sin ninguna complicación.