Casi la mitad de todas las muertes prematuras podrían deberse a las consecuencias de seguir un estilo de vida poco saludable: Falta de ejercicio, una dieta deficiente y el tabaquismo son de los factores de riesgo mas comunes que aumentan el riesgo de presión arterial alta, diabetes, infartos y derrame cerebral.

Lo bueno de estas cifras es su condicionalidad, ya que podemos tomar acción y realizar cambios en el estilo de vida para marcar la diferencia. En un estudio en el que participaron más de 55.000 personas, aquellas con hábitos de vida favorables como no fumar, no ser obesos, realizar actividad física regular y llevar una dieta saludable, redujeron su riesgo de enfermedades cardíacas en casi un 50%.

Las consecuencias de la tensión alta son severas, para evitarlas, debes prestar especial atención a tu dieta, el ejercicio y la actividad física, el peso corporal y el consumo de tabaco. Una dieta rica en vegetales, frutas, legumbres, nueces, cereales integrales y pescado evitará en gran medida el aumento de la presión sanguínea. También es recomendable limitar el consumo de sal (sodio), las grasas saturadas, los carbohidratos refinados, los refrescos azucarados y evitar el consumo de grasas trans.

Vida sana, las claves para reducir el riesgo cardiovascular

Evita tomar (demasiado) alcohol

Si bien el beneficio del consumo de alcohol de ligero a moderado es algo controvertido, el consumo excesivo de alcohol se asocia con un mayor riesgo de muerte, enfermedades cardíacas y también hepáticas.

Reduce el colesterol

El colesterol alto es un factor de riesgo para las enfermedades cardíacas y se asocia con un mayor riesgo de muerte, según vemos en esta campaña de salud cardiovascular. Aunque la genética juega un papel importante, el peso excesivo, la inactividad física y el consumo excesivo de alcohol también contribuyen a subir el colesterol.

Como es sabido, la dieta mediterránea reduce el colesterol y el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Esta dieta es rica en frutas, verduras, frutos secos y cereales integrales, así como un consumo limitado de carnes rojas y dulces.

El consumo de alimentos ricos en ácidos grasos omega-3, como el salmón, la trucha, el atún, el arenque y la caballa, también ayudan a reducir el riesgo de enfermedades cardíacas.

Vida sana, las claves para reducir el riesgo cardiovascular

Haz ejercicio regularmente

Es recomendable que todos los adultos de 18 a 64 años realicen al menos 150 minutos de ejercicio aeróbico moderado por semana o 75 minutos de actividad aeróbica por semana, o una mezcla equivalente de ambos, lo importante es mantenerse activo y tener constancia. Actividades como caminar a paso ligero, correr, nadar, montar en bicicleta y otros ejercicios aeróbicos son todas buenas opciones.

Como regla general, ser activo es mejor que ser sedentario. Por ejemplo, dar al menos 4.400 pasos diarios está asociado con un menor riesgo de muerte que dar sólo 2.700 pasos por día.

¿Qué tan malo es fumar para mi salud?

Es indiscutible que los fumadores tienen un mayor riesgo de padecer enfermedades cardíacas que los que nunca han fumado. Cuanto más fumes, mayor será tu riesgo de muerte.

Confiamos en haber resumido y aclarado los factores de riesgo y contribuido a dar soluciones que puedes incorporar en tu vida diaria sin demasiado esfuerzo, aunque a veces cueste.