Estas embarazada! Tu cuerpo es una máquina asombrosa capaz de hacer cosas extraordinarias, como traer un nuevo bebé al mundo. Este es un momento crítico y quieres asegurarte de que estas teniendo los mejores cuidados, es por ello que el estado físico durante el embarazo cobra más relevancia. Tanto si eres una asidua del gimnasio como si nunca has echado una carrera, la maternidad es el momento perfecto para reevaluar tus hábitos.

Tu cuerpo evoluciona continuamente durante el embarazo, cada trimestre tu cuerpo experimentará diferentes necesidades, tanto físicas como nutricionales. Además, el cuerpo cambia y gana peso, lo que cambiará tu centro de gravedad, lo que hace que muchas mujeres eviten los movimientos al máximo, cosa que no nos conviene a menos que sea el médico quien lo prescriba.

A nivel fisiológico, durante el embarazo la frecuencia cardíaca en reposo aumentará de forma natural. Esta es una de las principales razones por las que es altamente recomendable que las mujeres embarazadas no se esfuercen demasiado, ya que su ritmo cardíaco ya es alto de por sí. Además, muchas embarazadas experimentan una disminución de la presión arterial, lo que puede hacer que se sientan mareadas durante la actividad física. Por estas razones, no todos los ejercicios son recomendables para premamás, así que vamos a revisar algunas precauciones que debes tomar.

  • Asegúrate de hacer calentamientos y estiramientos antes de entrenar.
  • Durante el embarazo, cíñete al entrenamiento que no cause impacto en tus articulaciones.
  • Evita los ejercicios que requieran mantener el equilibrio.
  • Evita levantar objetos pesados.
  • Elije actividades o deportes que tengan un bajo índice de lesiones, caídas o presión en las articulaciones.
  • Si eres una persona activa y deportista, probablemente podrás continuar tus entrenamientos a un nivel similar.
  • Si hace tiempo que no hacías ejercicio, no significa que no puedas comenzar ahora, para mejorar tu salud y la de tu bebé.
  • En cualquier caso, sin embargo, es esencial consultarlo antes con tu médico y asegurarte de que el ejercicio sea seguro para ti durante el embarazo.

Gozar de una buena salud durante este período de maternidad no es algo que se consiga de un día para otro. Los ejercicios con dispositivos como EPI-NO disminuirán drásticamente las posibilidades de sufrir una episiotomia o daño perineal, además de ayudarte a recuperar el tono muscular del suelo pélvico una vez des a luz.

Beneficios de hacer ejercicio durante el embarazo

Mejora el tono muscular: El entrenamiento ayuda a mantener un buen tono muscular y a prevenir lesiones, también ayuda a tu cuerpo a adaptarse a su nuevo centro de gravedad.
Disminuye el estrés: Al aumenta el oxígeno y el flujo sanguíneo en el cuerpo, libera endorfinas y también aliviar la ansiedad y la preocupación.
Mejora la postura: Mantener una buena postura y alineación ayudará a combatir el dolor de espalda.
Mejora el ciclo del sueño: Es un hecho contrastado que el ejercicio practicado de forma habitual ayuda a regular los ciclos del sueño.
Mejora la resistencia para el parto: El ejercicio regular es esencial para asegurarte de que tu cuerpo esté listo para las horas que pasarás en el paritorio.
Recuperación más rápida: Las mujeres que practican ejercicio tienden a recuperarse más rápido y pueden tener más facilidad para recuperar un peso saludable después del embarazo.