Los médicos de medicina interna, o internistas, son especialistas que aplican el conocimiento científico y la experiencia clínica al diagnóstico, tratamiento y atención de pacientes adultos, en todo el espectro, desde las inquietudes que pueda tener hasta tratar enfermedades más complejas.

Los internistas, también llamados médicos de medicina interna, no deben ser confundidos con los «internos», que son los médicos que realizan su primer año como especialistas, considerados aún en formación.

Los internistas ven rutinariamente a pacientes con dolencias tales como enfermedades cardíacas, hipertensión, diabetes, obesidad o enfermedades de los pulmones, entre otras. A menudo tu médico de cabecera trabajará estrechamente con el médico internista, si bien este último puede asumir las funciones del primero.

Para ser internista, los médicos deben hacer una residencia de 4 años con especialidad en medicina interna después de cursar la carrera de medicina de cuatro años.

La mayoría de los internistas generales atienden a sus pacientes en centros de salud y les dan seguimiento cuando son hospitalizados, pero también pueden prestar sus servicios en clínicas privadas.

Qué es un médico internista y cómo nos puede ayudar

CUANDO ACUDIR A UN MÉDICO INTERNISTA Y QUÉ SUELE TRATAR

Lo cierto es que pueden surgir algunas dudas sobre lo que hace un médico internista a diferencia de un médico de familia o de cabecera. Si bien ambos son médicos de atención primaria, existe una clara diferencia. En pocas palabras, la medicina familiar abarca una población de pacientes más amplia que la medicina interna. Los médicos de familia velan por la salud y el bienestar general en todas las edades, incluyendo a los niños. Los médicos internistas tienden a recibir una formación más específica sobre los órganos y procesos internos, y por otro lado solo atienden a pacientes adultos.

A medida que envejecemos, las enfermedades crónicas tienden a presentarse, así que muchos pacientes de internistas tienden a estar en la población de edad más avanzada. Muchos pacientes luchan contra enfermedades como la diabetes, EPOC, hipertensión, colesterol elevado, enfermedades cardíacas, problemas renales, problemas endocrinos, trastornos sanguíneos e incluso enfermedades infecciosas. Pero un médico internista no sólo se ocupa del aspecto técnico, entre sus ocupaciones diarias figuran:

  • El cuidado global del paciente, haciendo las pruebas necesarias para obtener un diagnóstico que explique la sintomatología del enfermo. Abundan los desajustes hormonales, los problemas de colesterol, de tensión y de diabetes.
  • Procura que sus pacientes disfruten de una vida más saludable, dando oportunos consejos sobre medicina preventiva y hábitos de vida saludables.
  • Cuando detectan una enfermedad que requiere la colaboración de diversos especialistas, es el médico internista quien actúa de coordinador natural en las acciones necesarias para el progreso del paciente.

Qué es un médico internista y cómo nos puede ayudar

Pero el trabajo y vocación de estos especialistas no sólo se queda en atender a sus pacientes, sino que también contribuyen a la divulgación del conocimiento científico. Labor que ha sido destacada por la Organización Internacional Médica reconociendo el papel de investigación llevada a cabo por estos.

No es un trabajo fácil, ya que además de bastos conocimientos y experiencia, requiere lidiar con el caos diario, manteniendo la compostura para dar la mejor atención posible a quienes acuden a él. Una de las reivindicaciones de este colectivo es la mejora y aumento de la inversión en sanidad, sobre todo en recursos tecnológicos.