Las personas con gingivitis tienen inflamado el tejido de las encías alrededor de sus dientes, causado por las bacterias que se encuentran en la placa dental. Las encías normales y sanas deben estar firmemente adheridas a los dientes y al hueso subyacente. Son de color rosa pálido en las personas de piel clara y marrón, gris o moteadas en las personas de tez más oscura. Si tiene gingivitis, sus encías están inflamadas, rojas e hinchadas. Sangrarán fácilmente y pueden estar sensibles. La gingivitis leve causa poco dolor y puede pasarse por alto. Sin embargo, si no se controla, puede llegar a ser grave. En algunas personas, la gingivitis se agrava hasta convertirse en periodontitis, lo que puede llevar a la pérdida de dientes.

La gingivitis es causada por la placa, una película pegajosa de bacterias que se acumula en los dientes, especialmente en las grietas y espacios o alrededor de empastes ásperos o rotos. Las bacterias producen sustancias que pueden dañar las encías. Si no se elimina la placa, ésta se endurece en un depósito comúnmente llamado sarro. El cálculo irrita las encías y proporciona más superficies para el crecimiento bacteriano.

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Las enfermedades de las encías en general y la gingivitis en particular son comunes, casi 3 de cada 4 adultos mayores de 35 años tienen alguna forma de enfermedad de las encías. Las personas con diabetes mal controlada y las mujeres embarazadas corren un riesgo especial. Las personas que toman anticonceptivos orales o esteroides tienen un mayor riesgo de gingivitis.

Diagnóstico de la gengivitis

El dentista examinará tus encías y te preguntará si sangran cuando te cepillas los dientes o te pasas el hilo dental. Buscará depósitos de sarro en los dientes y debajo de la línea de las encías.

Asegúrate de que tu dentista sepa los medicamentos que estás tomando, podría darse el caso de que algunos de ellos puedan estar contribuyendo a tu gingivitis.

También existen enfermedades que pueden aparecer relacionadas con la gengivitis, como la diabetes, enfermedades inflamatorias, coronarias e incluso una estrecha relación con el alzheimer.

La gingivitis puede desaparecer en varios días una vez que se inicia un programa de buena higiene bucal. Si la higiene oral sigue siendo deficiente, es probable que la gingivitis permanezca y podría empeorar hasta convertirse en periodontitis, lo que puede llevar a una pérdida significativa de tejido y hueso alrededor de los dientes.

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Prevención de la gingivitis

Cepíllate los dientes con regularidad, preferiblemente por la mañana y antes de acostarte, y usa el hilo dental al menos una vez al día. Asegúrate de usar un cepillo de cerdas suaves y asegúrate que las cerdas lleguen a la línea de las encías cuando te cepilles. Realizar una limpieza profesional de los dientes cada seis meses o un año para evitar que la placa se convierta en cálculo y para eliminar cualquier cálculo que ya se haya formado.

El uso de un irrigador dental es clave para aquellas personas que tienen tendencia a desarrollar gengivitis, así como otras enfermedades de las encías. Diversos estudios han demostrado que los irrigadores dentales pueden ser muy eficaces para controlar la placa, especialmente para las personas que tienen dificultades para mantener una buena higiene bucal, como quienes llevan ortodoncia o no consiguen llegar a todos los espacios con el hilo dental.

La gingivitis puede revertirse si se eliminan las bacterias de los dientes todos los días. En la consulta del dentista, podrán realizarte una limpieza a fondo, que incluirá la eliminación de la placa en la línea de la encía y justo debajo de ella. Tu dentista o higienista dental puede informarte sobre los métodos más eficaces de cepillado y uso de hilo dental o irrigador bucal.