Muchas veces no llegamos a todo: Trabajar, llevar a los niños a la escuela,  a entrenamiento de fútbol, a jugar con sus amigos, lo que sea, las madres siempre estamos en movimiento. Lo último que quieres hacer cuando llegas a casa, es preparar una comida completa para la familia. ¿Y si te dijéramos que puedes preparar una comida sabrosa que a tu familia le encantará en mucho menos tiempo? Es lo que puedes conseguir con las freidoras sin aceite, llegaron hace un tiempo, si aun no las conoces, sigue leyendo!

Muchas personas decidieron comprar freidora sin aceite gracias a que preparan alimentos más saludables, evitando el uso desmesurado de aceite, pero no es la única ventaja. En la mayoría de los casos, reduce el tiempo de cocción a la mitad, dándote más tiempo para otras cosas. Este tipo de electrodoméstico se limpia fácilmente, utilizando solo agua caliente, jabón y una esponja no abrasiva. Si utilizas papel antiadherente en la cesta, la limpieza será aun más rápida. El proceso es sencillo, sólo tienes que batir todo, echarlo a la freidora, fijar la hora y la temperatura y esperar a que tu deliciosa comida esté lista!

El exceso de grasa gotea debajo de la cesta, evitando que cualquier alimento se ponga grasiento. Estas freidoras tampoco necesitan ser precalentadas, por lo que se ahorra tiempo esperando a que el aceite se caliente. Todas las partes son desmontables, lo que facilita la limpieza incluso en lavavajillas.

Utiliza tu freidora sin aceite de forma óptima

Encuentra el lugar adecuado para tu freidora en tu cocina. Encuentra un lugar de fácil acceso al que puedas llegar fácilmente varias veces al día. Coloca tu freidora en una superficie plana y resistente al calor. Existen tapetes de silicona que protegen del calor, también puedes usar una tabla de madera.

Es opcional, pero invertir en papel antiadherente conseguirá que la comida no se pegue a la cesta de la freidora y absorberá algo de grasa. También ayuda a proteger tu freidora de cualquier desgaste.

No abarrotes tu cesta, todos queremos llenarla hasta la parte superior de la cesta de la freidora para asegurar una cocción más rápida. Por muy tentador que sea, intenta resistirte!. Llenar demasiado la cesta y amontonar los ingredientes puede hacer que la comida se dore de forma desigual y no quede crujiente.

Voltear la comida y remover la cesta a la mitad del proceso te asegurará de que los platos se doren de manera uniforme.

Lo bueno de estas freidoras es toda la comida frita que puedes hacer sin añadir demasiadas calorías. Por lo tanto, saber cómo empanar correctamente los alimentos es crucial. Nuestra técnica es empezar por empanar los alimentos con harina primero, luego con huevo y luego con pan rallado. Dependiendo de tu receta, puede ser una buena idea repetir el proceso dos veces. Congelar los alimentos antes o después te asegura que el recubrimiento no se desprenda durante el proceso de cocción.

Más comodidad

Recalentar la comida del día anterior en una freidora sin aceite hará que la comida tenga un sabor aún mejor el segundo día. No tendrá ese sabor rancio y esa textura blanda que todos odiamos. Normalmente, después de una rápida fritura de 5 minutos, tus sobras parecerán recién hechas.

Y por último, toca fregar. Limpiar tu freidora y su cesta de forma correcta es muy importante para mantenerla en perfectas condiciones. Asegúrate de limpiarla con una esponja no abrasiva (como las que se utilizan para limpiar la vitrocerámica), detergente lavavajillas y agua tibia. El uso de una esponja no abrasiva garantizará que no se desgaste  y que no se pele o raspe la capa antiadherente. Otro consejo útil es usar utensilios de silicona que no rayen la cesta, como las tradicionales cucharas de madera.